INICIO DE LA ACTUACIÓN DE MOCAI

El grupo de motoristas, instaurado ya como MOCAI lleva, oficialmente, ocho años trabajando y colaborando en organismos de acogida de menores con medidas de protección. Nuestra organización ayuda a los menores dándoles el apoyo que necesitan, a ellos y a sus familiares, haciendo que vuelva la tranquilidad a sus hogares.

No somos contratables por nadie y no atendemos a demandas que se salgan del acompañamiento de los menores o de la prevención del abuso hacia estos, solo ellos, los menores son de los nuestros y en ellos volcamos toda nuestra protección, convirtiéndonos en una barrera física entre el menor que sufre abuso y su abusador. El mensaje es sencillo: “no le vas a abusar más de él, ya no le puedes maltratar”.

Nuestra intervención en un nuevo caso puede iniciarse por dos vías, a través de un Organismo Público o a petición de un familiar del menor. En el primero de los casos el Organismo Público contacta con MOCAI directamente enviándole el nombre y dirección del menor al Enlace, una persona que actúa como eje central, que es el encargado de legitimar el caso.

Cuando es un familiar quien contacta con MOCAI, dos miembros de nuestra organización, mantienen una entrevista con el familiar y con el menor, recabando la información necesaria que les permita una valoración inicial del caso. Posteriormente esta información es enviada al Enlace para su valoración e inicio del protocolo.   

En todo caso, previo al inicio del protocolo de actuación por parte de MOCAI, es necesario que las mismas sean aprobadas por el Enlace, además de consentidas por la familia o tutores del menor en cuestión.       

Una vez iniciado el protocolo de actuación, en la primera visita del menor a nuestra sede se le entrega un chaleco vaquero con un parche en la espalda que le identifica como Miembro del Club, con sus parches delanteros, pegatinas, y otros obsequios, además de una nueva fotografía con nueva familia, con la leyenda “Esta es mi nueva familia motorista, no querrás meterte con ellos, los vas a ver hoy”.

Se le presenta a sus dos espadas, los Miembros Custodios asignados por MOCAI para su custodia, facilitándole sus teléfonos para que pueda ponerse en contacto con ellos cuando lo necesite. En los casos de menores que no necesitan custodia permanente, estos Miembros Custodios tienen el compromiso ineludible de acudir lo más rápido posible si el menor les llama diciendo que tiene problemas con el acosador o, simplemente miedo. Los Miembros Custodios pedirán al menor su ubicación exacta y le indicarán los pasos que debe seguir para su protección hasta su llegada. En ese momento, uno de los Miembros Custodios dará aviso a la Policía, Nacional o Local, o a la Guardia Civil, para que acuda al lugar donde se encuentra el menor.

El menor custodiado permanentemente será acompañado siempre, en todas las intervenciones, por dos miembros custodios como mínimo. En estos casos los miembros de MOCAI se pueden turnar para cubrir al menor de la mejor manera posible y, durante todo el tiempo necesario.

Toda la información requerida y utilizada por MOCAI será archivada, y permanecerá custodiada para su presentación ante cualquier Organismo Oficial que lo solicite. Su archivo y custodia se llevará a cabo de acuerdo con lo dispuesto en la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales.    

"Ningún niño tiene que vivir con miedo"